Un estudio de Forrester revela que el 86% de las empresas ya utilizan agentes de IA, pero solo el 34% confía en ellos.

La adopción se dispara, pero la confianza no la acompaña. Encuesta a 409 líderes de TI muestra que el "caos agéntico" puede costar hasta US$2,1 millones por empresa.

Un nuevo estudio encargado por Boomi y realizado por Forrester Consulting reveló una brecha significativa entre la velocidad de adopción de agentes de inteligencia artificial en el ámbito corporativo y la confianza real que las empresas depositan en ellos. La investigación, que encuestó a 409 responsables de TI y tecnología con cargos de director o superiores en Norteamérica, Europa y Asia Pacífico, encontró que el 86% de las organizaciones ya superó la etapa piloto de sus agentes de IA. Sin embargo, apenas el 34% afirma confiar plenamente en las decisiones que estos sistemas toman de forma autónoma.

La integración marca la diferencia entre confianza y caos

El estudio identifica a la integración de sistemas, y no a la sofisticación de los modelos de IA, como el principal factor que separa a las empresas que confían en sus agentes de aquellas que aún enfrentan lo que Forrester denomina “caos agéntico”. Entre las organizaciones ubicadas en el cuartil inferior de preparación operativa, el 77% de todas formas puso sus agentes en producción, exponiéndose a costos adicionales que promedian 2,1 millones de dólares en multas regulatorias, pérdida de clientes, interrupciones operativas y retrabajos. En contraste, las empresas mejor preparadas avanzan con más cautela: el 55% declara un alto nivel de confianza en sus agentes, frente a solo el 22% de las que permanecen en el caos agéntico.

Steve Lucas, presidente y director ejecutivo de Boomi, sostuvo que la investigación confirma un patrón observado en el mercado. “El problema de la confianza en la IA basada en agentes es, en realidad, un problema de datos. Solo es posible confiar en los agentes cuando trabajan con datos correctamente activados, conectados y gobernados, y la mayoría de las empresas los implementó antes de contar con esa base. Quienes hicieron ese trabajo desde el principio son los que hoy están obteniendo un valor real.”

El costo de saltarse la gobernanza de datos

Las organizaciones con mejor nivel de preparación priorizan de forma consistente la integración con herramientas, API y aplicaciones antes de escalar sus agentes: el 46% de las empresas mejor preparadas utiliza integración como servicio (iPaaS) para gestionar flujos de trabajo agénticos, frente a solo el 25% de las que atraviesan el caos agéntico. Esa misma brecha se refleja en la gobernanza: el 46% de las organizaciones con control agéntico ya estableció una gobernanza centralizada del protocolo de contexto de modelo (MCP), frente a apenas el 32% de sus pares en situación de caos.

Los resultados también muestran beneficios concretos para quienes invierten primero en una capa sólida de integración. Entre las empresas con control agéntico, el 59% informó mejoras en la productividad gracias a la implementación de agentes de IA, el 51% registró un aumento de la innovación y el 45% logró automatizar tareas repetitivas. Forrester recomienda que las organizaciones que buscan cerrar la brecha de confianza alineen sus equipos de IA e integración bajo un único modelo operativo y establezcan un plano de control para gobernar sus agentes.

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