Según un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la recuperación económica argentina se concentra en pocos sectores, dejando a la industria, la construcción y el comercio por debajo de los niveles de 2022.
El Producto Bruto Interno (PBI) creció 0,7% en el primer trimestre del año, acumulando siete alzas consecutivas. Sin embargo, el avance se concentra en actividades extractivas y financieras, mientras que los sectores con mayor capacidad de generar trabajo siguen rezagados. El estudio señala que, aunque la economía acumula una mejora de 8,9% desde el piso de la crisis en 2024, el PBI por habitante aún se ubica 8,9% por debajo del máximo histórico de 2011.
Sectores dinámicos frente a sectores rezagados
El documento, elaborado por Joaquín Waldman con la asesoría de Pablo Mira, subraya la heterogeneidad del proceso de recuperación. La minería, la intermediación financiera y el agro —que representan apenas el 16% del valor agregado y el 9% del empleo privado— muestran un desempeño muy superior, con niveles de producción entre 17% y 41% por encima del promedio de 2022. En contraste, la industria, la construcción y el comercio no logran recuperar terreno y en el último año retrocedieron entre 2% y 3%.
Impacto territorial y desigualdad regional
La desigualdad también se refleja en el plano territorial. De las 25 jurisdicciones analizadas, solo 12 —donde vive el 29% de la población— presentan una actividad mayor a la de junio de 2022, antes de la crisis. El conurbano bonaerense aparece como la región más afectada.
El IIEP concluye que mientras el crecimiento se concentre en sectores de baja generación de empleo, será difícil que se traduzca en una mejora generalizada de los ingresos laborales en el país.








